BIC

    No sé que tuvo la década de los cincuenta del pasado siglo XX para que a la gente le diera por ponerle palos a las cosas. La Palomanía nos trajo dos famosos inventos de españoles, la fregona y el Chupa Chups. Pero hoy voy a hablar de una marca que nos ha acompañado desde la más tierna infancia en nuestro aseo personal, la francesa BIC. Empezaron con los famosos capuchones limpiadores de oídos y luego ya más tarde siguieron sacando productos de aseo como las maquinillas de afeitar. Aquí os dejo con un anuncio de éstas últimas.

    Eso de ponerle al capuchón limpiador un tubito de plástico para así poder insertarlo como si fuese un cepillo de dientes más en uno de los huecos al uso en los vasos de los cepillos, a simple vista parece una tontería o una idea que se le podría haber ocurrido a cualquiera, pero seguro que en su día surgió de un proceso de Análisis del valor con brainstorming incluido. Al principio los capuchones eran solo de color azul, pero ya después los sacaron de más colores, rojos, verdes, negros, etc., pero funcionan igual, extraen la misma cantidad de cera. Supongo que sería solo una cuestión de  marketing, quizá para hacerlos más llamativos a los niños y que se concienciaran de la importancia de limpiarse los oídos.

    Luego a raíz del éxito de BIC surgieron ya más fabricantes, aquí a la izquierda podéis ver otros modelos de limpiadores de otras marcas, pero la verdad, ninguno funciona tan bien como los originales BIC. Esa forma del capuchón es inigualable, curvada y suave que se ajusta a la perfección a la cara interna del oído. Supongo que la fórmula del desarrollo de esa forma, está tan bien guardada como la de la Coca-Cola. Fórmula que por cierto nos descubrió hace un par de años Álvaro Carmona en su famoso Nimias Cosas Mínimas . Aquí para el que esté interesado en la fórmula, y descubrirá como las cosas muchas veces son más fáciles de lo que parecen.

    Es verdad que el invento medioambientalmente hablando no es muy bueno, ya que se desperdicia mucho plástico en el soporte y uno nunca sabe qué hacer luego con la barrita esa de plástico con el tubito interior cuando se te gasta el capuchón limpiador. Además hay que tener un poco de cuidado, ya que la gente luego los utiliza para hacer el cafre, aquí algunos ejemplos:

    Incluso, en su afán por no tirar nada y reciclar, cuando el capuchón se gasta, hay gente que utiliza el soporte del mismo para escribir. Aunque esta última opción debe ser bastante incómoda. Yo estoy intentando escribir esto que estáis leyendo pulsando las teclas del teclado por medio del tubito con la barrita, y os aseguro que se teclea mucho más rápido con los dedos. En fin, cada cual con su locura.

    Aquí los multiples usos del BIC.

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2 Responses to BIC

  1. Pablo says:

    Hola Quique, el del candado de la bici es un poco torpe, mejor mira esto:

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